Cómo reaccionar ante la presión

Para alcnzar el trono mundial como hizo Pati Llaguno se necesitan habilidades de control de la presión

Para alcanzar el trono mundial como hizo Pati Llaguno se necesitan habilidades de control de la presión

La competición, sea cual sea el nivel de los participantes, nos genera a la mayoría un estrés que se acentúa en los momentos claves del partido, por ejemplo cuando se acerca el final del encuentro.

Solo conozco 3 clases de jugadores según su reacción ante esos momentos: los que se agarrotan y se bloquean impidiéndoles desarrollar todo el potencial de su juego, los que la notan pero les sirve para conseguir un plus de concentración y motivación que les lleva a superarse y obtener un rendimiento por encima del 100%. Y los inconscientes que no notan absolutamente nada y cuyo rendimiento no suele modificarse. Es importante no confundir, y a veces lo hacemos, al inconsciente con el valiente, que sería aquél que reacciona de manera positiva ante un estímulo que percibe y evalúa (el tipo 2).

De manera innata cada uno de nosotros tenemos tendencia a pertenecer a uno de esos grupos de jugadores, siendo el más común el primero de ellos y el objetivo a alcanzar, bien por predisposición genética o por aprendizaje, el segundo. El tercero es un grupo minoritario que suele tener otras características como la falta de concentración, de planificación del juego…

Las situaciones de presión nos ponen al límite de nuestras capacidades y son quizás uno de los principales ingredientes que nos enganchan a la competición. El hecho de sabernos vulnerables, de tener que superar momentos en los que esa maldita sensación de agarrotamiento no nos permiten desarrollar nuestro juego, de sentirnos en un entorno donde, al contrario que en el resto de nuestra vida, no tenemos el control de lo que sucede e incluso sentir verdadero sufrimiento (en muchos casos extremo), en una droga que nos atrae.

Uno, que se ha visto en esas situaciones muchas veces y que como la mayoría pertenece al grupo de los afectados por la presión, ha tenido que aprender a gestionar sus estragos. En mi caso fui autodidacta y no conté con el apoyo de ningún profesional, error que recomiendo no cometer si de profesionales hablamos.

La solución que encontré para paliar los efectos de la presión nació del razonamiento y creo que puedo estar moderadamente satisfecho de sus resultados. Analicé cuáles eran mis principales problemas y elaboré una lista de mayor a menor. Posteriormente elaboré una segunda lista con los mismos problemas pero esta vez organizada por el estrés que me causaba cada uno de ellos. Pude comprobar que la competición era un problema que aparecía en mitad de la tabla de mis problemas pero el primero en cuanto a la afectación que me provocaba, incluso por delante de problemas que objetivamente eran más graves. A partir de ese momento, cada vez que el estrés aparecía en mi mente durante la competición, hacía venir al pensamiento el resto de problemas y colocaba el partido en su justo lugar.

La cosa funcionó y con el tiempo me acostumbré a gestionar de manera natural esos momentos que aunque siguieron existiendo ya no tuvieron la intensidad de años atrás.

Formas y maneras de trabajar nuestras reacciones ante el estrés hay muchas y no soy un profesional en ese campo, pero sí os aseguró que es una faceta del juego importantísima a la que hay que prestar más atención de la que le solemos dedicar.

1 Comentario

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  1. Hola Xavi, como siempre un placer leer tus artículos. A mí me pasa una cuestión híbrida. Lo q más me tensa, no es tanto perder si no “traicionar” a mi compañero. Al menos tanto como perder en sí. Por ejemplo, si juego bien (o mejor que él) o, por el contrario, veo que el está fallón, yo me crezco (eso sí, siempre le animo mucho). Y viceversa. Si él está pletórico, el estrés llega por perder por mi culpa, por no estar a su nivel.

    En frío, veo q ésto no es bueno, pq lo idílico sería (y si queremos ganar torneillos no queda otra) q los dos estemos bien o muy bien. Y es ahí, en esa zona, donde más me cuesta mantenerme… No se si os pasa o me he explicado bien ;)