El futuro olímpico del pádel

 

Mal está alegrarse de las desgracias ajenas y desde luego nada más lejos de mi ánimo hacerlo en este artículo. Pero la noticia aparecida esta semana en todos los medios deportivos de comunicación es un acicate para nuestro deporte: la evaluación de los deportes que compondrán el programa olímpico para 2020 y la probable eliminación de la lucha. En concreto el próximo septiembre en Buenos Aires la Asamblea del COI decidirá, además de la sede de 2020 donde Madrid se enfrenta como finalista a Tokyo y Estambul, a un deporte entre los siguientes: squash, escalada, karate, wushu, béisbol, wakeboard, patines en rueda y la propia lucha que partirá en igualdad de condiciones respecto a esos otros. Curioso procedimiento, dicho sea de paso, el elegido por el COI, ya que no te excluyen directamente sino que te dejan defenderte en igualdad respecto al grupo de aspirantes.

La situación abre expectativas muy positivas para el pádel. Por una parte demuestra que el movimiento olímpico no es inmóvil y modifica el listado de sus deportes a medida que éstos evolucionan, incluso planteándose la eliminación de deportes de gran tradición histórica como la lucha. Pero además el listado de los candidatos incluye deportes que con todos mis respetos no están fuera del alcance del potencial del pádel. Ha sido reconfortante comprobar como algunos de ellos no son reconocidos por el corrector de Word.

Pero no hay que llevarse a engaño, el camino por recorrer será largo, tortuoso y no tenemos asegurado el éxito. La carta olímpica marca unas condiciones en cuanto a número de países donde se desarrolla el juego muy lejos del número actual. 75 para hombres y 40 para mujeres. Hoy en día no llegamos a la veintena siendo en la mayoría de ellos un deporte testimonial. Seguro que los nuevos candidatos a deportes olímpicos están en los parámetros solicitados aunque nos parezca raro.

Además para ser deporte olímpico no basta con cumplir la normativa respecto al número de países practicantes. Hay que demostrar que eres un deporte televisivamente atractivo, que las audiencias durante los juegos serán mayores que las de otros deportes incluidos en el programa olímpico. Y en ese aspecto también estamos a años luz de los deportes importantes.

Estamos lejos pues, pero se nos abren expectativas a largo plazo muy interesantes. No las desaprovechemos malgastando energías mal encaminadas, ya que la seriedad de las instituciones que regulan el pádel será también evaluada en su día.

2 Comentarios

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  1. Increible que el padel sea deporte olímpico antes que el squash.