Manías y rituales de los jugadores profesionales

Existen dos tipos de jugadores/as: los que tienen manías y rituales antes y durante los partidos, y los que tienen muchas manías y rituales antes y durante los partidos. Menos habituales son esos comportamientos después de la competición. Una vez acabada la batalla se suelen acabar las supersticiones. Cada jugador tiene las suyas. Hay jugadores con pocos rituales pero hay otros que tienen tantos que realmente es difícil contarlos todos. La diferencia entre manía y ritual es de matiz pero en cualquier caso la mayoría de ellas les sirven para obtener la concentración necesaria. En casos extraordinarios pueden incluso acabar limitando al jugador ya que es muy difícil poder mantener el control sobre todos ellos.
Las hay muy comunes como utilizar la misma ducha durante todo el torneo o no pisar las líneas que delimitan la zona de saque entre punto y punto, o más extrañas como ducharse siempre antes de cada partido. Algunos utilizan grips extrañamente pequeños para el tamaño de su mano, otros exageradamente grandes. Y los hay que modifican la estructura del grip, de su forma, poniendo por ejemplo una pieza que lo ensanche por la parte inferior.
Tengo un amigo que fue un gran jugador que siempre tomaba una coca-cola y un cigarro antes de cualquier partido. No es el único, algunos toman café o algún producto excitante (legal por supuesto). Recuerdo un torneo hace varios años que se disputó en Valencia. El patrocinador principal era Red Bull y por ello había botellines de producto disponibles en cualquier lugar. Un jugador se tomó más de la cuenta antes de empezar a jugar y cuando le llamaron para entrar en pista se puso a llover. Se tuvo que ir a correr una hora porque su estado era de una ansiedad preocupante.
Hay jugadores que nunca estrenarían pala en una competición sin haberla probado unos días antes para adaptarse a ella, otros no tienen ningún inconveniente. Algunos sólo cambian de pala cuando se les rompe, otros cambian cada cierto tiempo, bien sea por estética o porque consideran que la pala pierde prestaciones con el uso. Incluso se llegan a acortar o alargar las palas para acomodarlas a la longitud exacta deseada.
También los hay que utilizan las mismas zapatillas hasta que se rompen o las cambian cada poco tiempo. Algunos viajan con unas zapatillas y otros llevan hasta tres para utilizar unas u otras en función de las características de las pistas. El caso concreto del que os hablo son para lluvia, intermedias y de seco. Como os lo digo.