Máster WPT 2014. Un gran espectáculo.

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Marta Ortega y Lucía Sainz durante la disputa de la final del Máster 2014

Escribo hoy desde Barcelona, recién llegado de Madrid donde se ha disputado el Máster WPT 2015. Tan rápido fue el viaje que todavía alcancé a ver por televisión la final masculina que presencié en directo, y que en Cataluña se empezó a emitir al acabar la misma, en ligero diferido.

No siempre las ideas acerca de las cuales escribir fluyen fácilmente, pero este Máster me ha sugerido un sinfín de temas que seguro iré desgranando en próximos artículos.

Pero hoy solamente hay un tema que merezca verdaderamente este artículo, y no es otro que destacar el auténtico espectáculo que jugadores, jugadoras y organizador nos han regalado. Uno, que no destaca por su optimismo, siempre duda de si seremos capaces de internacionalizar nuestro deporte. Jornadas como las vividas estos días, donde se ha demostrado que el pádel, que a nivel social funciona a la perfección, es también un producto vendible, modifican mi genético escepticismo por nuestro futuro.

Seguro que me dejaré a algún jugador y desde ya pido perdón. Pero quiero acordarme de Juan Martín Díaz, un jugador que, como siempre dice Belasteguín, después de tantos años te sigue sorprendiendo. De Fernando Belasteguín, al que la emoción de los momentos vividos este fin de semana con los homenajes más la propia tensión de la competición, le jugaron una mala pasada a nivel físico en la final. Pero que ni siquiera eso fue óbice para que estuviera a punto de ganar, luchando contra su propio físico más allá de lo cualquiera habría hecho.

Destacar el portento físico que es Maxi Sánchez. Y su mejora en los últimos 2 años. Y qué decir de Sanyo Gutiérrez, mi auténtica debilidad. Solamente lo que hizo en el último punto del partido mereció el viaje. Que talento y que placer poder disfrutarlo.

En medio de todo el torrente de sensaciones del fin de semana, con homenaje incluido a Belasteguín y Juan Martín Díaz por su separación tras 13 años como números 1 (homenaje de aquellos de piel de gallina), ha pasado desapercibida la separación de la pareja número 2 del circuito los últimos años. Pablo Lima, ausente por lesión, y Juani Mieres también han marcado una época.

En chicas, y dejadme que empiece barriendo para casa, el final de año y este Máster han supuesto la irrupción definitiva de Lucía Sainz y Marta Marrero. Son realmente buenas estas chicas y darán muchos días de gloria al pádel catalán. Me explayaría más pero no lo haré. Ellas merecen un artículo exclusivo.

El relevo ha llegado a la cima del pádel femenino y muestra de ello, además de las dos jugadoras catalanas (Marrero es canaria pero formada padelísticamente en Cataluña) son jugadoras como las hermanas Sánchez-Alayeto, con su juego rápido y agresivo. O Marta Ortega que a sus 17 años lo mejor que puedo decir de ella es que ya es ejemplo para todos, también para mí aunque lleve casi 30 años dedicado a esto.

Si a este grupo de nuevas jugadoras les sumamos las ya conocidas Alejandra Salazar, Pati Llaguno, Carolina Navarro, Cecilia Reiter, Eli Amatriaín o Cata Tenorio, seguro que el espectáculo en el 2015 está asegurado. Y nuestro futuro pinta bastante mejor.