Modificaciones a las Reglas de Juego por la puerta de atrás

Jardim-Villa-Carlos-Paz

Marcelo Jardim jugando con reglas WPT en Villa Carlos Paz

Muchos años le costó al pádel llegar a tener un Reglamento de Juego unificado que fuera asumido por todas las federaciones e instituciones privadas. El problema inicial era que Argentina y España, las dos potencias tradicionales que ya desde el principio marcaban la pauta del pádel mundial, tenían unas reglas que diferían en aspectos fundamentales. Aprovechando los Mundiales, que en esa época sí tenían sentido, en los que era obligatorio llegar a unas reglas consensuadas que permitieran disputarlo, se fueron gestando unas reglas únicas.

Si Argentina tuvo que renunciar por ejemplo al resto-volea, o dicho de otra forma que la pareja sacadora no podía golpear de volea el golpe posterior al saque, España tuvo que hacer lo propio con la forma de sacar, que en esa época se realizaba dejando caer la pelota desde lo más alto que uno pudiera aunque sin impulso y golpeando a la altura que se quisiera. También se tuvo que llegar a acuerdos de cómo sería la pista: que si esta pared era más alta aquí que allá…

Fuel un gran logro sin duda la unificación de las Reglas de Juego. Cualquier deporte aspirante a ser practicado en muchos países, y no digamos ya si pretende en un futuro ser olímpico, debe tener unas reglas comunes utilizadas por todos. Es de Perogrullo.

A partir de ese momento la FIP (Federación Internacional de Pádel), la encargada según sus Estatutos de regular el juego del pádel a nivel mundial, comandada por la FEP (Federación Española de Pádel), única federación con capacidad para permitirse tener un cuerpo técnico que analizase la evolución del pádel, cumplió más o menos con acierto con su fundamental misión de observar el juego para sugerir cambios en el Reglamento de Juego. Hay que remarcar que el pádel es un deporte muy joven donde las reglas deben acabar de definirse en función de la evolución del juego.

Pero dos acontecimientos recientes amenazan la unidad de las Reglas de Juego, lo cual sería un desastre para nuestro joven deporte y un freno para su evolución como disciplina de primera categoría: por una parte la FEP ha perdido casi toda su influencia en las decisiones de la FIP. Esa incongruencia (el país más importante con diferencia del pádel mundial en la actualidad no participa de las decisiones de la FIP más allá que las que toma su Asamblea cada muchos meses) no sería definitiva si no se uniera a que la FIP dispone de recursos muy limitados en la actualidad, impidiéndole de facto realizar una de sus misiones fundamentales: la regulación del juego.

El segundo hecho destacable, consecuencia del primero, es que el organizador de WPT ha decidido tirar por el camino de en medio y modificar las Reglas de Juego según su criterio. De momento en aspectos marginales, pero la puerta ya se ha abierto. Concretamente WPT ha decidido dar por malo el servicio que toca en el canto del cristal aun en el caso de que la pelota rebote hacía la pared de fondo, entrando en clara contradicción con la que dice el Reglamento de Juego de la FIP.

WPT no es cualquiera y su influencia es muy grande. De hecho ya se detecta que en ciertos partidos jugados con Reglas FIP (que son todos menos los de WPT) se empiezan a dar casos de confusión.

Pienso que la FIP debería de ponerse a trabajar de inmediato en este vital asunto (la última revisión a las Reglas de Juego data del 2008) y que WPT (por el bien del pádel y su bien futuro) intentar trabajar de la mano del regulador y no por libre por muy razonables que tengan sus propuestas.

 

Pd. En el artículo anterior destaqué la pujanza de Marta Ortega (14 rk WPT siendo juvenil) y Marta Marrero (11 WPT), como reafirmación y confirmación a mis pronósticos del artículo de 30 de diciembre de 2012. No era mi intención menospreciar al resto, algunas de las cuales como Lucía Sainz (14 WPT) tienen puesto en esa lista sin lugar a dudas.