Un poco de chauvinismo

Iciar Montes durante la disputa de su último torneo como profesional

Iciar Montes durante la disputa de su último torneo como profesional

Los procesos históricos, aunque se vayan gestando poco a poco, se graban en el imaginario colectivo en forma de grandes acontecimientos puntuales. El pasado Máster WPT reunió una serie de acontecimientos de nuestra pequeña historia que lo convierten, bajo mi punto de vista, en el torneo más importante de los últimos años.

Quizás el hito más remarcable fuera la disolución como pareja de Belasteguín  – Díaz, pero yo creo que hay otro de tanto o más calado: la despedida de las pistas de Iciar Montes. Sin lugar a dudas una de las mejores o la mejor jugadora de todos los tiempos.

Pero Iciar hizo mucho más que abandonar nuestro deporte (solamente como profesional claro está). Iciar jugó su último partido contra Lucía Sainz y Marta Ortega, la pareja que mejor ejemplifica en estos momentos el cambio generacional que lleva un par de años produciéndose de la mano de jugadoras como las hermanas Sánchez-Alayeto, Marta Marrero o las propias Lucía y Marta más recientemente. Fue como entregar el relevo a una generación que lleva como sello la potencia y la fuerza física en contraposición a la exquisita calidad que representa y abandera Iciar.

No debemos olvidar a otras jugadoras todavía presentes en el panorama mundial como Paty Llaguno, Eli Amatriain, Cecilia Reiter o Cata Tenorio, todavía capaces de ganar a cualquiera. Ni a Alejandra Salazar, cuya velocidad en los golpes le permitirán sin duda competir de igual a igual con las recién llegadas. Ni mucho menos a Carolina Navarro, una adelantada a su tiempo y sin duda la precursora y el modelo en el que se mira la nueva generación.

De Iciar se podrían decir muchas cosas, pero baste decir que después de 20 años de profesional, y habiendo abandonado las pistas hace unos años para volver un tiempo después, se despide en el año en el que ha conseguido, una vez más, alcanzar el número 1 del ránking. Toda una proeza al alcance de muy pocos deportistas.

Os adjunto del link del artículo que hace algo más de dos años dediqué a Iciar: http://padel.sport.es/iciar-montes-la-estratega-perfecta/

Iciar se despidió como es ella, como la anti diva que siempre ha sido, por la puerta de atrás y sin hacer ruido. A través de un comunicado después del Máster WPT. Sin dar opción al merecidísimo reconocimiento que sin duda el pádel le debe. Creo que ha llegado el momento de reclamar homenajes a los nuestros, a los jugadores formados aquí, a los de casa. No es que los demás no los merezcan, pero primero los nuestros. E Iciar es de los nuestros.

Cierto es que el circuito profesional tiene vocación internacional. Pero tan cierto es eso como que el circuito es actualmente un producto español, con sedes españolas en su mayoría, y con seguidores mayoritariamente españoles. Así pues no creo que se nos pueda tildar de excesivo chauvinismo si reclamamos los más entrañables reconocimientos a los nuestros.

4 Comentarios

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  1. Chapeau Javi, fuerte abrazo

  2. Genial artículo Xavi, felicidades, muchos jugadores que te lean se tendrán que molestar en abrir un diccionario por primera vez para ver qué significa el chauvinismo. No les vendrá mal…

  3. Esta es la desgracia de entender una profesión, como si de una mesa se tratase y le faltase una pata.
    A eso se le llama marketing. Un PRODUCTO sin la P de comunicación FRACASA.
    Tal vez los jugadores/as Nacionales deberían fijarse un poquito más en trabajar este aspecto, y si por lo contrario, el dejar sello (lo que se entiende por notoriedad) se la trae al pairo, no debe haber NADIE reclamando NADA.

    Por el lado contrario, ahora me viene al pensamiento eL MASTUERZO De LAMPERTI, lo poco que va a ganar y el sello que dejará en el mundo del pádel.
    Eso es todo amigos.